Me da una inmensa pena. Pero también me causa un poco de gracia. Lo cómico del final es que finalmente se cumplió lo que el quería, que si Dios existe, que lo mate. Aún más cómico, mejor dicho, tragicómico, es que Dios no lo "mató" de acuerdo a las condiciones impuestas por George Carlin, sino cuando a Dios se le dió la gana. Más extraño aún resulta pensar que también se va a llevar a toda esa audiencia que se reía a carcajadas de que Dios no se los llevara bajo las órdenes de un cómico. ¡Pero sí les parecía absurdo que Dios cambiara su plan ante la súplica humilde de quienes creen en El!
¿Sabés qué es lo más paradójico de todo esto, Ramiro? Es que gente como Carlin, que vive reprochandole soberbia a la gente religiosa, por creerse iluminados dueños de la verdad, no se dan cuenta de que terminan siendo mucho más arrogantes de lo que ellos mismos se puedan imaginar. Considerando que la abrumadora mayoría de la humanidad en todas partes del mundo y en todos los rincones de la historia ha tenido la convicción de la existencia de un ser supremo, y le ha rezado y ofrecido empeños y sacrificios, es una cuestión de 2+2=4 para darse cuenta de que es Carlin el que se cree un iluminado, tan convencido en la verdad de lo que cree que se considera con total derecho a mofarse de la fe de billones y billones de personas. El hecho de que Carlin probablemente alegue en su defensa de que se trata de gente inculta e ignorante que se deja engrupir por unos curas avivados, no hace más que acentuar el hecho que destaco aquí: que es él el que se cree un iluminado (se creía, mejor dicho) dueño de la verdad absoluta. Las masas ignorantes viven en la oscuridad y son todos una manga de pelotudos que se deja llevar de las narices por los curas. Tan sólo él y unos pocos privilegiados han visto la luz de la verdad y han descubierto que Dios no existe.
Unos estudiantes alemanes escribieron en el epitafio de Nietzche sus propias palabras, extraídas del "Así habló Zaratustra":
"Dios ha muerto. Yo lo maté". Firmado, Nietzche.
A continuación, estos irreverentes estudiantes escribieron:
"Nietzche ha muerto. Yo lo maté". Firmado, Dios.
Ruego a Dios que haya sido mucho más benevolente al juzgarlo, que lo que ha sido Carlin al juzgar a Dios, a su religión, y a infinidad de hijos de Dios.
Xavier
E-mails extraídos de lo que me parecieron interesantes debates en el grupo de ex-compañeros del Colegio San Pablo. Los he publicado sin filtro, tal como los envié al grupo. Están escritos desde el corazón, sin pretenciones, y con ciertos modismos y expresiones propias de este tipo de ralea (a la que me enorgullezco de pertenecer).
Ciertos modos de expresarme pueden llegar a resultar ofensivos para el oído ajeno a este grupo.
No me decidía a si pulirlos antes de ofrecerlos a la mirada general, o publicarlos tal como están. Por fin, como esta indecisión--aliada inestimable de mi pereza-- se prolongaba ya en años, decidí publicarlos como están, y someter la decisión última al juicio de mis lectores, si es que existen en el mundo sujetos semejantes.
Y no me resulta honesto terminar esta advertencia sin agregar un detalle significativo: ni siquiera se si mis compañeros del San Pablo los han leído, especialmente aquellos más extensos y aburridos. Pero se que algunos sí los han leído--Lolo, Santiago...., y Lolo... y Santiago....--y son los comentarios expresos de estos dos queridos compañeros (y los tácitos de otros muchos, estoy persuadido), los que me han animado a iniciar este blog.
Si luego de esta advertencia, deciden seguir adelante, no me hago responsable por el tiempo perdido y aburrido. A aquellos que sobrevivan el desafío de leerlo, les agradeceré que dejen algún comentario, especialmente su opinión respecto a si debo pulirlo o dejarlo como está.
Muchísimas gracias por haber leído (por lo menos hasta aquí).
No hay comentarios.:
Publicar un comentario